29 de Octubre de 2021, Indira Ramirez

En estos lugares trabaja un psicólogo legal y forense en Colombia

La psicología legal y forense es una especialización que permite al profesional en psicología o derecho dedicarse al estudio, evaluación y asesoría de conductas de personas en ambientes judiciales. La función forense y el peritaje son actividades propias de los profesionales en psicología forense

La psicología legal y forense es una especialización que permite al profesional en psicología o derecho dedicarse al estudio, evaluación y asesoría de conductas de personas en ambientes judiciales. La función forense y el peritaje son actividades propias de los profesionales en psicología forense. 

La carrera  trata de evaluar psicológicamente y redactar informes periciales de las conductas y actitudes de las partes en conflicto para que la Justicia tome decisiones en el campo donde se expone la querella: penal, civil, familiar o comercial. 

En Colombia, cuando es el psicólogo quien desarrolla competencias en el ámbito legal y forense puede ejercer en el poder judicial como perito o psicólogo forense. Mientras que cuando es el abogado quien cursa estudios en esta área su actividad toma una dimensión más profunda y tiene mayores herramientas para asesorar o defender a sus clientes a partir de un conocimiento científico de la mente humana que complementa el conocimiento legal. 

El rol del psicólogo forense es el de un experto o técnico que basado en sus conocimientos y experiencia aporta una opinión objetiva y justificada científicamente sobre la conducta de los victimarios, víctimas y demás implicados en el caso jurídico. 

La psicología forense en Colombia

El estado Colombiano se ha visto desbordado en su deber de brindar justicia a los colombianos. La violencia ha incidido fuertemente en las rupturas de la confianza y las relaciones familiares, laborales y sociales haciendo que la convivencia se vea en ocasiones afectada por delitos de violación, agresión, acoso, maltrato y homicidio. 

El psicólogo forense en Colombia se desenvuelve en un ambiente altamente violento marcado además por un prolongado conflicto armado que en el país ha dejado 7 millones de víctimas. Su labor por lo tanto cobra dimensiones dramáticas. 

Colombia ocupó en el 2019 el 5to lugar en Latinoamérica en el Índice Global de Impunidad. Solo superado por Venezuela, México, Perú y Brasil.

La tarea en este escenario del psicólogo legal y forense cobra mayor relevancia y lo convierte en un auxiliar de la justicia Colombiana, donde desplegará su saber en las cinco áreas de la psicología jurídica: criminal, penitenciaria, victimología, forense y de testimonio. 

En Colombia, el psicólogo forense tiene el rol de avalar y otorgar respaldo a las investigaciones, argumentos y comportamientos de los actores judiciales. También su experticia puede sumar o restar peso a una comparecencia o testimonio ya que desde su experiencia puede detectar simulaciones, coacciones, secuelas, trastornos, traumas. Por lo tanto su participación en los procesos judiciales otorgan una visión multidisciplinaria al proceso legal. 

Dónde trabaja un psicólogo legal y forense en Colombia 

La carrera de psicología forense está disponible en Colombia para psicólogos, abogados o trabajadores sociales o sociólogos con experiencia de al menos dos años en las áreas forenses y legales. 

  • Clínicas médico-forenses: El psicólogo legal y forense puede ejercer desde consultorios y clínicas médico-forenses como colaborador y asesor en los procesos judiciales que lo convoquen (violencia de género, homicidios, secuestros, maltrato infantil…) 
  • Funcionario del Estado Colombiano y el Poder Judicial: También puede ejercer en la administración pública como funcionario de la Justicia Colombiana en las instancias socio-jurídicas que tengan que trabajar directamente con las víctimas y casos de violencia a poblaciones particulares: mujeres, niños, personas en situación de calle, migrantes o desplazados por la violencia interna. El rol entonces será el de auxiliar a los casos legales que se presenten así como promotor de la prevención de delitos, la defensa de la víctima y la protección de sus derechos. 
  • Organizaciones, Fundaciones y Unidades de Orientación y Defensa a la Víctima: De igual manera, puede trabajar en organizaciones y fundaciones que trabajen por los desaparecidos u otro grupo de personas asumiendo la defensa de las mismas ante la sociedad y el Estado colombiano desde un enfoque psicológico, asistiendo además a los abogados en la elaboración de los casos judiciales. 
  • Perito Judicial y Forense: Como perito ante las instancias judiciales otorgando su opinión y conclusiones objetivas en relación a los fenómenos psicológicos de los actores implicados en el juicio. 
  • En departamentos de policía: Podrá trabajar en un ambiente policial y de investigación como en la policía Nacional, departamento de Investigación Criminal, La Interpol o el Instituto Nacional de Medicina Legal y CIencia Forense prestando sus servicios como psicólogo legal y forense y asistiendo en la elaboración de informes y perfile psicológicos de eventos fenómenos y actores implicados en los casos de investigación criminal. 
  • Servicios penitenciarios: Desarrollando programas de intervención, prevención y seguimiento a fenómenos psicológicos en la población penitenciaria, realizando pruebas y diagnósticos cuyo objetivo sea la asistencia profesional, la reducción de penas, la autorización de salidas y otras consideraciones administrativas del hecho penitenciario desde la óptica psicológica. 
  • Servicios privados y ejercicio autónomo: Podría además ofrecer servicios privados para acompañar en un proceso legal ante las autoridades Colombianas. Así como trabajar en la docencia universitaria.

Perfil de un psicólogo legal y forense

Que le guste pensar fuera de la caja, que ame resolver acertijos, curioso, investigador, que trabaje con metodología, quiera ir al meollo del problema y trabajar en equipo. Estas son cualidades que debe tener un psicólogo que quiera dedicarse a la corriente legal y forense de su profesión. 

Por lo general, se trata de profesionales con un sentido ético elevado, interés y conocimiento en temas de derecho y ganas de brindar asistencia y hacer justicia.

Conocimientos

Debe ser un verdadero conocedor de la materia psicológica, legal nacional e internacional. Alguien ágil mentalmente y dado a la abstracción, la relación, el análisis y la capacidad de aprender e impartir docencia. Se trata de un profesional con una sólida formación de más de cinco años con licenciatura, cursos, especializaciones y postgrados relacionados. En algunos casos es un profesional con doble titulación en psicología y derecho, formación en psicología clínica, legal y forense así como en abordajes de fenómenos sociales determinados. 

La formación en Maestría en Psicología Forense la imparte en línea la Universidad ISEP. Se trata de un programa único en Colombia que te permite estudiar mientras trabajas. La UISEP ofrece doble titulación internacional (Europea y Mexicana) y un plan de estudios centrado en la dotación de habilidades prácticas y el conocimiento requerido para ejercer cabalmente como psicólogo forense en América Latina. 

Experiencia 

Adicionalmente debe tener una experiencia comprobada que revele su evolución en la profesión y lo haga un candidato idóneo para cargos de perito forense, por ejemplo. 

El psicólogo forense en Colombia debe además tener un interés en la actualización profesional y la formación continua. 

Conocimiento general y de idiomas

Considerando que su participación puede en algún momento extenderse más allá de las fronteras de Colombia y el idioma español, es realmente valorado que se trate de un profesional con dominio de idiomas extranjeros y una vasta cultura general. 

Conocimiento operativo y práctico

Es importante que tenga un conocimiento práctico de la dinámica de la investigación criminal y judicial, manejo de equipos electrónicos y tecnológicos para adelantar investigaciones judiciales. 

Habilidades funcionales

Habilidad para realizar evaluaciones y pruebas psicológicas, seguimiento e intervenciones terapéuticas, desarrollar programas psicoterapéuticos y de formación en el área. Así como una persona con habilidades comunicativas, capacidad de análisis, síntesis, resolución de problemas, realizar entrevistas, reaccionar con calma ante eventos emocionales extremos, desarrollo de la empatía y capacidad para levantar y redactar informes técnicos y de investigación científica. 

Por último, debe ser un profesional capaz de trabajar en un ambiente congestionado y que se adapte bien al cambio, además de tolerar el estrés y asumir la responsabilidad de trabajar en un entorno potencialmente peligroso.