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8 de febrero de 2022, Marc Gaja

Efectos emocionales del acoso laboral en los empleados

El mobbing o acoso laboral afecta tanto la salud física como mental de los empleados

Por Dra. Amery Mosquera de Trejo

Introducción

El mobbing o acoso laboral se le considera un tipo de violencia que todavía es silenciada en algunos entornos. Su impacto puede durar años y con frecuencia genera en la persona un trastorno de estrés postraumático.

Sus efectos tienen un alto costo emocional, por lo cual la OMS lo considera como uno de los principales problemas de salud laboral. Se considera un fenómeno en constante incremento, cada día se realizan más denuncias, pero todavía los mecanismos tanto de acción como de prevención resultan insuficientes. 

Si bien las personas que se atreven a denunciar ser víctimas de este tipo de acoso se han incremento, también es cierto que muchas se limitan por la dificultad para demostrarlo, la burocracia existente en los organismos legales que retardan el proceso de denuncia a lo que se suma la lentitud en las acciones judiciales correspondientes, hacen que muchas personas se arrepientan de denunciar, con las correspondientes consecuencias que esto trae para su salud física y emocional. 

La situación del acoso laboral se complejiza dependiendo incluso del cargo que se ocupe en el mundo del trabajo, así médicos, profesores, policías, enfermeros, son profesionales que silencian su día a día laboral por temor a perder sus puestos de trabajo, lo que ocasiona una realidad en la que se genera un desgaste constante y severo, que puede llegar a alcanzar el extremo más grave para las personas que padecen de acoso laboral como lo es el suicidio

La situación al respecto es tan grave que ya en 1980 Heinz Leymann, a quien se le atribuye la creación del primer inventario de acoso, pudo establecer que una gran parte de los suicidios que se registran a diario a nivel mundial se deben al acoso laboral.

Una característica distintiva de este tipo de acoso es la intimidación constante la cual se ubica más allá de una situación de estrés, por el contrario, se le considera un tipo de violencia que debe ser reconocida y controlada.

Sus efectos han sido estudiados en áreas científicas tan disímiles como la psicología, la economía o la medicina, sin embargo, es destacable que una de las figuras que más se ha dedicado a estudiar este fenómeno es el etólogo Konrad Lorenz, quien definió el mobbing como el mismo tipo de comportamiento violento ejercido por muchas especies naturales.

Las personas que lo practican son vistas por Lorenz como esos animales que se agrupan para atacar al miembro que consideran más débil dentro de su manada o especie, o por el contrario, aquel que es el más fuerte para derrocarlo de la posición destaca que ocupa dentro del grupo. Heinz Leymand por su parte dice que este comportamiento constituye una forma de terror psíquico y ocurre cuando una persona o grupo determinado ejercen violencia sobre una víctima. 

La persona que es atacada es objeto de una estigmatización recurrente y sistemática, se cometen con ella diferentes tipos de injusticias y se invaden constantemente sus derechos humanos. Además,  Leymand señala que puede llegar a aparecer violencia física, agresiones como empujones, accidentes provocados, golpes y en el caso específico de las mujeres, también puede llegar a presentarse agresión sexual. Por lo tanto, el impacto de tales acciones es inmenso y sus efectos posteriores pueden durar años.

 

Consecuencias físicas y emocionales del mobbing

    Entre ellas se encuentran las enfermedades cardiovasculares las cuales de acuerdo a un estudio de la Universidad de Copenhague puede elevar en un 60% el riesgo de padecer algún tipo de estos cuadros clínicos, cuando la acción de acoso se mantiene en el tiempo. Destacan que los infartos son frecuentes entre la mayoría de las personas que silencian su sufrimiento y no se atreven a denunciar el acoso laboral del que son víctimas. 

    Aunado a esto, genera trastornos del sueño tales como insomnio, despertarse con frecuencia, pesadillas, que llevan a la persona a un estado de agotamiento acentuado, que trae como consecuencia un impacto evidente en la productividad del empleado.

     Además, se afecta el estado de ánimo, lo que puede incrementar incluso el sufrir accidentes de tránsito al conducir en el estado de cansancio que les genera el mal dormir. 

     Cabe destacar que aparte de los trastornos físicos que el acoso laboral genera se encuentran los psíquicos que pueden ir desde la vergüenza e impotencia hasta sentimientos de culpa, ansiedad y depresión

    Los cuadros más frecuentes que sufren las personas víctimas de acoso laboral incluyen:

  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Depresión.
  • Estrés postraumático.
  • Trastorno de pánico. 
  • Somatización: cansancio, trastornos digestivos, migrañas.
  • Cambios de personalidad.
  • Deterioro intelectual y pérdida de memoria.
  • Adicciones.
  • Focalización y obsesión con el acoso experimentado en el cual se excluye las otras esferas vitales donde la persona se desenvuelve como familia y amigos.
  • Pérdida de concentración. 
  • Aislamiento social y profesional por temor a ser víctima de otras personas.
  • Abandono del ambiente de desarrollo laboral y profesional.
  • Incapacidad para sentir placer.
  • Constante situación de alerta.
  • Insensibilidad o despersonalización.
  • Alteraciones del apetito.
  • Mayor sensibilidad ante las infecciones (catarros, conjuntivitis, otitis) debido a que se afecta el sistema inmune. 
  • Dolores de espalda.
  • Decaimiento o bajo estado de ánimo.
  • Sentimientos de inseguridad
  • Irritabilidad.
  • Llanto frecuente o ganas de llorar irreprimibles. 
  • Problemas de memoria.
  • Agresividad.
  • Fatiga crónica.
  • Pesadillas.
  • Palpitaciones.

 Como puede observarse, el acoso laboral genera deterioro físico y emocional que repercute no sólo en la salud del trabajador tanto física como mental, sino también en la productividad laboral y en el posible acceso a fuentes de trabajo de las personas que son víctimas de éste, por lo cual, puede considerarse un problema de salud pública que requiere ser atendido y sobre todo prevenido, por cuanto las organizaciones son corresponsables de la satisfacción que experimenta el individuo en el ambiente laboral, la cual no se circunscribe únicamente a los beneficios económicos que el trabajo les genere sino aún más importante es el sentido de bienestar integral que le provee, el cual repercute en su felicidad y en la calidad de su trabajo.    

Para mayor información sobre este tema puedes consultar las siguientes fuentes:

  • Ávila, A., Bernal, B.  y Alzate, L.  (2016) ¿Cuáles son las causas y consecuencias del acoso laboral o mobbing? Revista electrónica Psyconex, Medellín, Colombia, vol. 8, N° 13.
  • Peralta, M (2014) El acoso laboral, mobbing, perspectiva psicológica. Revista de Estudios Sociales N°18, 111-122. 

Sobre la autora Dra. Amery Mosquera de Trejo

 

Psicólogo con experiencia en psicología educativa, infanto juvenil, familiar, organizacional, neuropsicología. Con Formación en Terapia Cognitivo Conductual. Magister en Orientación Educativa. Doctor en Ciencias de la Educación