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21 de enero de 2022, Marc Gaja

Campo profesional del Logopeda

El logopeda es el profesional dotado de las habilidades para la evaluación, estudio, detección, estimulación,  diagnóstico y tratamiento de los trastornos que afectan la comunicación humana: el lenguaje, el habla y la voz; en su comprensión y expresión

Por Dra. María Jiménez

El Logopeda posee la capacidad para estudiar, analizar, comprender e intervenir de forma terapéutica y pedagógica en las distintas alteraciones que pueden presentarse en los procesos de la comunicación humana. Al respecto, atiende las dificultades y trastornos que afectan la voz, la articulación, la palabra y el lenguaje oral, escrito y no verbal. Por tanto, evalúa de forma integral los trastornos de la comunicación humana, del habla o del lenguaje, de la comprensión o de la expresión y aplica varias técnicas de reeducación.

Para llevar a cabo lo anteriormente explicado, el logopeda conoce y domina el componente teórico y práctico de la disciplina, es crítico, investigador, se mantiene actualizado en las últimas tendencias y maneja las tecnologías de la comunicación y la información. 

Cabe destacar que, para mencionar las funciones implícitas en el ejercicio profesional del logopeda, se debe referenciar el origen etimológico de la palabra logopedia, esta proviene del griego, logos, que significa palabra, y paideia, educación; por ello, la logopedia, conocida en América Latina como Terapia del Lenguaje,  es el estudio científico de los trastornos de la comunicación, lenguaje, habla, voz y la pronunciación, cuyo campo de acción es reeducar al prevenir, potenciar, evaluar y facilitar el tratamiento global de las capacidades motoras y sensoriales que mejoren el proceso comunicativo. (Nolla y Tàpias, 2015).

Se debe agregar que, estas labores, las desempeña el especialista en logopedía, en centros de atención temprana, centros de logopedia infantil y centros educativos atendiendo a la población infantojuvenil, interviniendo en el desarrollo de las capacidades comunicativas necesarias para su desarrollo. Igualmente, su quehacer se extiende a los centros de salud en las áreas de foniatría, otorrinolaringología, cirugía maxilofacial, neurología, rehabilitación en daño cerebral servicios neonatales y de pediatría, neuropediatría, psiquiatría, psicología, rehabilitación, geriatría, oncología, unidades de cuidados intensivos, entre otros (Gómez Taibo, 2020).

De lo anterior se infiere, que el logopeda emplea prácticas educativas; es decir, reeduca a las personas; al aplicar técnicas para la estimulación, la prevención, detección y diagnóstico de las dificultades que se presentan en los trastornos o deficiencias, por un lado, en la voz que hace posible el habla, la recepción de sonidos y su audibilidad; y, por otro lado, la compresión y la expresión del lenguaje oral, escrito y de señas. 

En este sentido, el logopeda interviene en las alteraciones de la comunicación, lenguaje y habla de forma terapéutica y pedagógica durante todo el ciclo vital, es decir, desde la infancia hasta la etapa adulta. Entre las funciones se pueden resaltar la estimulación, prevención, evaluación y diagnóstico, intervención terapéutica, asesoramiento, e investigación y formación continua.

De acuerdo con Peña-Casanova (2014), menciona que entre los trastornos o deficiencias que son competencia del Logopeda, se encuentran: en las del habla, el trastorno de la articulación: dislalias, apraxia del habla, disartria, disglosias, los trastornos en la fluidez, como la disfemia. En cuanto a los de la voz: se atiende la educación de la voz, trastornos de las disfonías, respiración, trastornos de la resonancia.

En este orden de ideas, el Terapeuta del Lenguaje interviene en la comprensión y expresión del lenguaje: fonética, fonología, morfosintaxis, semántica, pragmática, retraso del lenguaje, dislexia, afasia, trastorno específico del lenguaje (TEL), trastornos de espectro autista (TEA), trastornos del lenguaje en la discapacidad intelectual y los trastornos generalizados del desarrollo (TGD). 

De igual modo, entre la atención que ofrece el especialista se encuentran aquellas deficiencias originadas de la cognición humana, como la atención, memoria, trastornos asociados a procesos degenerativos, deterioro de la comunicación por envejecimiento, trastornos neurodegenerativos infecciosos y demencias., atiende los trastornos estructurales referidas a las funciones orofaciales verbales y no verbales, como la respiración, el proceso de alimentación el cual incluye: la masticación, la succión, la deglución y la disfagia, la fonación y articulación.

De manera semejante, conoce sobre la audición: la percepción auditiva, dificultades del lenguaje, el habla y la voz debidas a presbiacusia, pérdidas auditivas de transmisión, neurosensoriales; programación y aprovechamiento de las ayudas técnicas adecuadas para cada caso.  

Para llevar a cabo su ejercicio profesional, el terapeuta se apoya en otras profesiones que, de una forma interdisciplinaria actúen sobre los trastornos de comunicación, lenguaje, habla y voz mejorando o curando la condición de salud presentada, al ser intervenidos de forma integral, tales como: el otorrinolaringólogo, el médico foniatra, el neurólogo, el psicólogo, el psiquiatra, el terapeuta corporal, el pedagogo, el neuropsicólogo, el ortodoncista, el pediatra, el maxilofacial y el lingüista (Peña-Casanova, 2014).  

Como resultado de las tendencias actuales de nuestra sociedad, generadas por el acceso casi inmediato a los últimos avances en la comunicación, la ciencia y la tecnología, la población mundial tiende a seguir el modelo de prevención al de curación, por lo que el Terapeuta del Lenguaje ha ampliado su quehacer a la atención de colectivos o profesionales que han hecho de la comunicación, el lenguaje, el habla, la voz y la pronunciación su herramienta principal de trabajo; tal es el caso de los cantantes, oradores, profesores, actores, entre otros; de donde resulta que, el campo de trabajo de la Terapia del Lenguaje se ha ampliado, redundando en beneficios para el profesional. 

Referencias

  • Gómez Taibo. M. L. (2020) Comunicación simbólica; Comunicación aumentativa y alternativa. ‎ Ediciones Pirámide.
  • Nolla, A. y Tàpias, A. (2015) La logopedia. Barcelona. Editorial UOC.
  • Peña-Casanova, J. (2014) Manual de logopedia. Elsevier España, S.L.

Sobre la autora Dra. María Jiménez

Docente y Psicóloga Clínica. Licenciada en Educación. Maestría en Psicología.

Dra. en Ciencias de la Educación.