fbpx

22 de February de 2022, Marc Gaja

Integrando al infante con TDAH en el aula de primaria: un aprendizaje neuro didáctico

Conceptualización y caracterización neuropsicológica del TDHA para aportar algunas sugerencias en diseño y planificación de estrategias enfocadas en la neuroeducación, buscando una mejor integración en el aula de educación primaria.

Por: Profesora Tania Torres

La integración del estudiante con el Trastorno de Déficit de atención e Hiperactividad en el aula primaria, implica hoy día un proceso de concientización por parte del docente correspondiente al nivel, en dos aspectos fundamentales: 

1.- Conocimientos de causa y efectos a nivel neuropsicológico sobre el TDAH y sus implicaciones en el desarrollo conductual del infante dentro su contexto escolar, social y familiar.

2.- Dominar competencias didácticas y pedagógicas de manejo y aplicación en las diversas estrategias claves de la neurodidáctica en beneficio de los procesos de enseñanza y aprendizaje llevados a cabo en el aula del nivel de educación primaria en infantes con TDAH.

El TDAH: el inicio

En primer plano, se hace necesario abordar los conocimientos de causa y efectos a nivel neuropsicológico, sobre el TDAH y sus implicaciones en el desarrollo conductual del infante, además de sus incidencias en el desenvolvimiento escolar, social y familiar. En este ámbito, es relevante que el docente pueda conocer el origen, concepción y características del TDAH para poder planificar, ejecutar y evaluar pedagógicamente, acciones sobre realidades concretas en el aula. 

En primer orden, es necesario definir el TDHA, el cual constituye un trastorno de tipo IV en el conjunto de patologías, que forman parte de las dificultades de aprendizaje; lo que hace el trabajo más arduo y dificultoso para el docente, si no domina las herramientas necesarias para su abordaje e integración. El TDHA, “se caracteriza por una serie de disfunciones cognitivas o neuropsicológicas que, junto a las manifestaciones conductuales, producen un impacto generalizado en distintas áreas del desarrollo” (Romero y Lavigne 2005) en donde, la conducta del infante, muestra respuestas inadecuadas y de igual manera, obtiene poca comprensión por parte de quienes le rodean. Sin embargo, con terapia psicoeducativa, la gravedad del problema disminuye significativamente.

De igual forma es importante añadir, que para determinar un diagnóstico de TDHA deben estar presentes, por lo menos 6 criterios que sean de inatención, tres de hiperactividad, y uno de impulsividad. Los mismos, deben aparecer antes de los 7 años de edad y en diferentes contextos o escenarios.

 Ahora bien, quizás muchos se puedan preguntar ¿cuál es el origen neuropsicológico que produce el TDAH? Para responder a dicha interrogante, es necesario ubicarse en la neurobiología porque “la etiología del TDAH es neurobiológica del ser humano con alta incidencia en factores genéticos y neurobiológicos” (Romero y Lavigne 2005 p. 132). Es decir, que los factores biológicos perinatales y socioeducativos, tienen efectos importantes en la “patogénesis”, en el desarrollo conductual del infante y la evolución del síndrome.

En este sentido y en lo que se refiere, a su precedencia genética y biológica, en el cerebro del infante, se ha podido determinar, de acuerdo a los distintos meta análisis en el TDAH la identificación de algunos genes que podrían contribuir a su susceptibilidad y el hallazgo de una “inmadurez en los sistemas de neurotransmisión, especialmente en los circuitos dopaminérgicos y noradrinérgicos y, en menor medida, en los serotoninérgicos” (Cantallop 2015 p. 133).   Con mencionados errores, se da como consecuencia, que exista menos dopamina en los procesos de “sinapsis cerebral”, correlacionados con los sistemas de recompensas y motivación además la existencia de bajos niveles de noradrenalina lo cual incide, en el desempeño de las funciones ejecutivas y menos niveles de serotonina, afectando de forma importante los estados de ánimo en el infante.

Por lo tanto, ya conociendo el origen neuropsicológico del TDHA, también es necesario conocer algunas de los factores externos, que pueden desarrollar dicho trastorno: (1) la contaminación por plomo, puede producir distracciones, hiperactividad y falta de atención; (2) el consumo de nicotina o alcohol durante el embarazo; (3) el bajo peso al nacer, la mala alimentación de la madre y (4) La eclampsia, el estrés fetal y las hemorragias antes del embarazo. Además, se pueden agregar factores psicofamiliares como familias numerosas, bajo nivel económico, adopciones y familias disfuncionales entre otros.

Mejorando el desarrollo conductual del Infante con TDHA en el aula primaria

Ya abordado el desarrollo del TDAH en el infante, también es importante que el docente, tenga conocimiento sobre algunas estrategias de terapias psicopedagógicas,  fundamentadas en la neuroedidáctica, las cuales pueden servir de gran ayuda al momento de desarrollar una mejor integración en el aula de primaria en situaciones concretas, en donde se observe déficits en la planificación, abstracción, resolución de problemas, ordenamiento temporal de estímulos, la planificación, formación de conceptos, desarrollo e implementación de estrategias metacognitivas.

Por lo antes explicado, se sugiere ir trabajando al infante con TDAH, de acuerdo a las deficiencias y desarrollo conductual presentados por el mismo, al respecto Fernández A, Caraballo y Venturi J. (2021), establecen los componentes ejecutivos básicos, los cuales deben intervenirse con estrategias neurodidácticas:

La alternancia que implica la capacidad de cambiar de manera flexible entre varias operaciones mentales o esquemas. En esta función las actividades que estimulen la neuroplasticidad cerebral, presentando escenarios de aprendizaje que permitan el cambio de conocimientos, contextos y situaciones, fortalecen el proceso sináptico en el cerebro del infante.

La permanencia y organización en la memoria de trabajo, para esta función ejecutiva, se puede trabajar con la realización de organizadores gráficos, especialmente la construcción de mapas mentales, siendo una herramienta divertida y práctica para los estudiantes de cualquier edad. La utilización de la mencionada estrategia, es conveniente en los niños con TDAH, porque los ayuda a planificar a organizar y a memorizar pautas de trabajo.

De igual modo, una estrategia excelente para la flexibilidad cognitiva la cual “es la capacidad de alternar entre diferentes criterios de actuación, conjuntos mentales u operaciones de acuerdo a las exigencias cambiantes del contexto” (Caceres y Vera, 2019 p.22) es decir, el uso de las actividades aplicadas en escenarios reales, permiten investigar experimentar e indagar estimulando al pensamiento creativo y la toma de decisiones de forma imprevista, así como la resolución de problemas de forma organizada.

Con la mencionada estrategia se aborda inmediatamente a la exploración y la retroalimentación la cual constituiría otra estrategia clave de la neurodidáctica, para estimular la capacidad de autosuficiencia, autogestión y autonomía en el desempeño y desarrollo de actividades escolares, así como adaptarse a nuevas situaciones, esquemas y aprendizajes.

A este conjunto de estrategias se les puede añadir las “neuronas espejo” que mejor estrategia neuroeducativa, que el ejemplo del docente y el de sus propios pares, porque demuestra bajo la observación de ciertas conductas planificadas la reciprocidad y táctica dentro de la cotidianeidad del contexto escolar.

Para culminar, se puede sugerir la estimulación y desarrollo de la “capacidad estratégica y cooperación” a través del diseño de estrategias didácticas que impliquen movimiento y que aunque quizás dentro del aula, los espacios sean limitados se pueden adaptar ciertas actividades de juegos en equipos, que impliquen movimientos definidos sin velocidad. Dichas estrategias, son excelentes para la oxigenación del cerebro, así como para la activación del estudiante (ibid). 

En definitiva, en el contexto escolar la neuroplasticidad cerebral, implica que las conductas a lo largo de la vida pueden optimizarse, incluyendo los trastornos inherentes al proceso de aprendizaje y muy especialmente el TDAH, el cual no implica una excepción para mejorarse a través de psicoterapia educativa. Claro está, dichas estrategias aplicadas por el docente, no tendrán mayor éxito si no llevan incluidas las herramientas emocionales, que permitan el equilibrio y desarrollo de la conducta del infante de forma integral y cohesionada, con respuestas positivas, estimuladoras y flexibles a la conducta humana.

Bibliografía

Cáceres L, y Vera A, (2019) Claves de la Neuroeducación Mejorar Los Procesos de Aprendizaje Copyright © Todos los derechos reservados de autor  Luz Dary Cáceres y Alberto Vera Conoce el secreto detrás de la Neuroeducación”

Cantallops A, (2015). Neuropsicología Pediátrica. Casa del libro. https://www.casadellibro.com/libro-neuropsicologia-pediatrica/9788490771938/2621448

Fernández A, Caraballo y Venturi J. (2021). Dificultades ante el aprendizaje. Un abordaje multidisciplinario. (https://www.fhuce.edu.uy/index.php/ciencias-de-la-educacion/publicaciones-educacion/8144-libro-dificultades-ante-el-aprendizaje-un-abordaje-multidisciplinario-ana-maria-fernandez-caraballo-y-joaquin-venturni-corbellini-direccion

Romero y Lavigne (2005). Materiales para la Práctica Orientadora Volumen No 1 CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN. https://www.uma.es/media/files/LIBRO_I.pdf

Sobre la autora Thania Torres

Docente en educación infantil y educadora e investigadora universitaria, con especialidad en planificación y evaluación educativa, maestría en educación infantil, especialista en telemática e informática de la educación a distancia. Doctora en ciencias de la educación y por culminar la especialidad en terapia de la conducta infantil en el CIPPS.