{"id":249194,"date":"2020-05-18T09:10:16","date_gmt":"2020-05-18T07:10:16","guid":{"rendered":"https:\/\/universidadisep.com\/sin-categorizar\/ocio-discapacidad-intelectual\/"},"modified":"2024-08-27T11:21:55","modified_gmt":"2024-08-27T11:21:55","slug":"ocio-discapacidad-intelectual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/educacion\/ocio-discapacidad-intelectual\/","title":{"rendered":"El ocio en personas con Discapacidad Intelectual"},"content":{"rendered":"<p>Los a\u00f1os noventa han sido a\u00f1os muy importantes para el <strong>mundo de la infancia<\/strong>, la adolescencia y la juventud en Catalu\u00f1a, donde hubo la impulsi\u00f3n de una serie de pol\u00edticas que ten\u00edan como eje principal garantizar los <strong>derechos y el bienestar<\/strong> de personas con discapacidad intelectual, y tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de su futuro.<!--more--><\/p>\n<h2>Pasado, presente y futuro de la Discapacidad Intelectual<\/h2>\n<p>Consecuentemente, tambi\u00e9n fueron a\u00f1os importantes para el mundo educativo: el <strong>concepto de educaci\u00f3n<\/strong> se ampli\u00f3, la educaci\u00f3n formal empez\u00f3 a ser cuestionada y las escuelas dejaron de ser los \u00fanicos centros preocupados por transmitir conocimientos. Los campos social, cultural y de ocio tambi\u00e9n se configuraron como \u00e1mbitos educativos, capaces de formar personas mediante el <strong>aprendizaje de habilidades de desarrollo personal<\/strong>.<\/p>\n<p>En cuanto al \u00e1mbito de ocio, poco a poco, este fue considerado un espacio que podr\u00eda ser aprovechado para promover el bienestar y aportar componentes de <strong>cambios educativos<\/strong>. Promover actividades de ocio pas\u00f3 a ser una necesidad, un derecho (<a href=\"https:\/\/www.humanium.org\/es\/declaracion-1959\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Declaraci\u00f3n de los Derechos de los Ni\u00f1os<\/a>, 1959) y una manera de facilitar y contribuir a la compatibilidad de la vida familiar y laboral.<\/p>\n<p>Sin embargo, <strong>el ocio nunca deber\u00eda ser considerado como una continuaci\u00f3n de la escuela<\/strong>. La experiencia del ocio tendr\u00e1 que incluir la libertad de hacer elecciones (Corbella, Baz y Alonso, 2001), tendr\u00e1 que ser considerada como el tiempo que una persona tiene para escoger y disfrutar de actividades que no est\u00e9n relacionadas con el trabajo u otras formas de actividades obligatorias, y tendr\u00e1n que <strong>generar sentimientos naturales de placer, felicidad y gozo<\/strong> (AAIDD, 2010, apud Corbella, Baz y Alonso, 2001).<\/p>\n<h2>Ocio y tiempo libre en personas con discapacidad intelectual<\/h2>\n<p>Teniendo en cuenta esto, \u00bfqu\u00e9 se puede decir de la experiencia de ocio de aquellas personas que pierden su derecho de escoger o disfrutar de su tiempo libre a raz\u00f3n de las barreras sociales, como es el caso de las <strong>Personas con Discapacidad Intelectual<\/strong>?<\/p>\n<p>Aunque las investigaciones hayan demostrado que la participaci\u00f3n de las <strong>personas con Discapacidad Intelectual<\/strong> en todo tipo de actividades vitales aporta una diversidad de beneficios (promueve la independencia, favorece su inclusi\u00f3n en la sociedad y las relaciones interpersonales,\u00a0aumenta la autoestima, <strong>mejora sus habilidades adaptativas<\/strong>, mejora el estado de \u00e1nimo, promueve la actividad f\u00edsica y la salud, el establecimiento de amistades, la autodeterminaci\u00f3n y, consecuentemente, la mejora en su calidad de vida [OMS, 2001; Madariaga, 2011 apud Calder\u00f3n, 2015]), hay diferentes estudios que constatan que estas personas participan menos en actividades sociales y recreativas que las <strong>personas sin discapacidad<\/strong>. A menudo las actividades de ocio de las <strong>personas con Discapacidad Intelectual<\/strong> se limitan a actividades solitarias, con su entorno familiar o asociativo.<\/p>\n<p>Esto ocurre o bien porque existe una desigualdad en la oferta de actividades dirigidas a este colectivo, haciendo as\u00ed que el repertorio de actividades de ocio sea reducido, o bien porque se les impide participar en sus actividades preferidas (Corbella, Baz y Alonso, 2001).<\/p>\n<h2>Oferta en el mercado de Ocio Especial o Terap\u00e9utico<\/h2>\n<p>De este modo, en los \u00faltimos a\u00f1os, el <strong>Ocio Especial o Terap\u00e9utico<\/strong> se ha convertido en un campo de intervenci\u00f3n para mejorar la experiencia del ocio de las <strong>personas con discapacidad<\/strong>, las cuales necesitan adaptaciones para disfrutar de su tiempo libre (Gorbe\u00f1a, Gonz\u00e1lez, y L\u00e1zaro, 1997).<\/p>\n<p>Cabe destacar que esta <strong>modalidad de ocio<\/strong> es la que m\u00e1s prevalece en los campos asociativos y en residencias, y aunque haya aportado muchos beneficios a las <strong>personas con Discapacidad Intelectual<\/strong>, sigue un modelo segregativo que no refleja las premisas del ocio ideal. Por lo tanto, las asociaciones, entidades e instituciones que dedican sus esfuerzos a <strong>integrar a aquellos con Discapacidad Intelectual en la sociedad<\/strong>, todav\u00eda no han conseguido hacerlo de manera llena. Un ejemplo de esto es que la mayor\u00eda de los grupos de actividades asociativos que trabajan con personas con discapacidad funcional se constituyen solo por personas con discapacidad.<\/p>\n<p>El <strong>ocio especial sigue un modelo m\u00e1s rehabilitador que inclusivo<\/strong> y tiene la finalidad intr\u00ednseca de educar para conseguir el tratamiento y la cura, y no de educar para el desarrollo personal y el entretenimiento. En este caso, las personas con discapacidad todav\u00eda son tratadas como objeto de intervenci\u00f3n, y su tiempo libre todav\u00eda se utiliza como una <strong>medida para conseguir una finalidad secundaria al ocio en s\u00ed<\/strong>, que no necesariamente es recreativa.<\/p>\n<h2>El ocio en discapacitados intelectuales, \u00bfderecho o lujo?<\/h2>\n<p>Es decir, conseguir el reconocimiento social del <strong>derecho al goce del ocio<\/strong> por parte de las personas con Discapacidad Intelectual representa un reto, puesto que la falta de informaci\u00f3n respecto a la deficiencia, los prejuicios y las viejas premisas asistenciales generan <strong>modelos de ocio<\/strong> que no corresponden con el modelo vivido por el resto de la sociedad (Solly 1984 apud Lahuerta, Fern\u00e1ndez y Pereda, 2004). Esto contribuye a la creaci\u00f3n de un contexto de aislamiento, sobreprotecci\u00f3n y sentimientos negativos de discriminaci\u00f3n, los cuales incapacitan m\u00e1s que el diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque el acceso y la ejecuci\u00f3n de <strong>actividades de ocio normalizadas con personas con Discapacidad Intelectual<\/strong>\u00a0es limitado por impedimentos sociales y t\u00e9cnicos, hay que reconocer el <strong>ocio especial<\/strong> como una importante medida transformadora y de transici\u00f3n, y no como una propuesta permanente. Esta modalidad de ocio tendr\u00e1 que ser contemplada como una <strong>propuesta preinclusiva<\/strong>, no solo capaz de dar visibilidad a las <a href=\"https:\/\/isep.com\/mx\/tesina\/revision-bibliografica-impacto-en-la-interaccion-familiar-al-tener-un-hijo-con-discapacidad-intelectual\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">personas con Discapacidad Intelectual<\/a>, sino tambi\u00e9n de recoger informaciones en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, materiales y sociales, para poder encontrar medios de actuaci\u00f3n y favorecer los cambios necesarios por el libre aprovechamiento del tiempo de ocio de estos sujetos.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este, es posible posar en evidencia los problemas relacionados con la <strong>exclusi\u00f3n social de las personas con Discapacidad Intelectual<\/strong> que, a menudo, no tienen opciones de ocio comunitario o participan en actividades vac\u00edas, sin programaciones o sin las condiciones de accesibilidad necesarias para la participaci\u00f3n llena y libre (Madariaga, 2008).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los a\u00f1os noventa han sido a\u00f1os muy importantes para el mundo de la infancia, la adolescencia y la juventud en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":748,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[3818],"tags":[],"class_list":["post-249194","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-educacion"],"modified_by":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/748"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249194"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249194\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}