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11 de abril de 2023, Marc Gaja

Estrés laboral

El trabajo es conocido como tal, una herramienta que nos permite estar en movimiento, ya que nos aporta el sustento económico y social necesario para el ciclo de vida que se suscita en el mundo actual. Este tipo de presión, que evoca el mantener todo bajo control en el mundo laboral, da como resultado el estrés laboral.

El estrés es la respuesta a un agente interno o externo que logra perturbar al individuo. Este agente, conocido como estresor, puede ser cualquier estímulo que provoque esa respuesta. Aunque cualquier agente puede convertirse en un estresor, hay algunas condiciones externas que tienen mayor probabilidad de operar como tal. Todos los estresores son parte del medio ambiente y pueden ser físicos, sociológicos o psicológicos.

 

En el contexto laboral, los factores de estrés se pueden clasificar en tres grandes grupos.

Estresores del ambiente físico:

  • Iluminación inadecuada: una mala iluminación en el lugar de trabajo puede causar dificultades para percibir correctamente los estímulos visuales y tener consecuencias negativas para la visión, como fatiga visual. También puede dificultar la realización de tareas, lo que aumenta el nivel de frustración y tensión en el trabajador.
  • Ruido: incluso cuando no produce daños auditivos, el ruido en niveles bajos puede afectar la productividad y la satisfacción en el trabajo, así como aumentar la vulnerabilidad a los accidentes y errores. Esto se debe a que el ruido interfiere en la actividad mental, causando fatiga, irritabilidad y dificultad de concentración. Además, el ruido puede aislarnos de nuestros compañeros de trabajo, dificultando la comunicación y enmascarando señales auditivas importantes del entorno.
  • Temperatura: tanto el exceso de calor como las condiciones de baja temperatura pueden afectar negativamente el rendimiento y la calidad del trabajo. El exceso de calor puede causar somnolencia y aumentar el esfuerzo para mantenerse alerta, mientras que las condiciones de baja temperatura pueden disminuir la destreza manual y aumentar la preocupación del trabajador por mantener la temperatura corporal adecuada, lo que puede distraerlo de sus tareas.
  • Ambientes contaminados: aunque la toma de conciencia sobre los efectos de los contaminantes en el lugar de trabajo ha llevado a una mayor regulación y medidas preventivas más rigurosas, la percepción de riesgo puede generar ansiedad y afectar el bienestar psicológico del trabajador. Sin embargo, es importante que los trabajadores conozcan los riesgos a los que están expuestos y se tomen medidas preventivas adecuadas.

Estresores relativos al contenido de la tarea:

  • Carga mental

Es la obligación cognitiva o el grado de la capacidad mental que la persona pone de su parte para desempeñar una tarea. Para realizar una tarea hay que llevar a cabo una actividad mental que va a venir determinada, por una parte, por la cantidad de información que deba tratarse en un puesto de trabajo,  y la otra por las características del individuo (edad, formación, experiencia, estados de fatiga, etc.).

La sobrecarga o estimulación excesiva se produce cuando estamos sometidos a más exigencias de las que podemos satisfacer.

  • La sobre carga cuantitativa se produce cuando se han de realizar muchas operaciones en poco tiempo, debido al volumen de trabajo, a la especialización y estandarización de tareas que se han de llevar a cabo, a la necesidad de una atención sostenida y al tiempo o ritmo de trabajo elevado, dando lugar a la aparición de la fatiga mental, disminuyendo así la eficiencia del operador y haciendo que unas mismas exigencias supongan una carga más importante.
  • La sobrecarga cualitativa, en cambio, se refiere a unas excesivas demandas intelectuales o mentales en relación con los conocimientos y habilidades del trabajador, es decir, la sobrecarga cualitativa no consiste en demasiado trabajo, sino en la dificultad excesiva del mismo. El estrés aparece cuando el sujeto no posee la habilidad suficiente para realizar su tarea.
  • Control sobre la tarea

La falta de control produce consecuencias psíquicas y somáticas negativas propias del estrés; ahora bien, el excesivo control y la responsabilidad que conlleva también pueden tener consecuencias negativas.

Una de las causas de estrés importante es el control inadecuado sobre la tarea. El control se refiere al grado en que un ambiente laboral permite al individuo controlar las actividades a realizar, y viene dado por el grado de autonomía, iniciativa y responsabilidad. La autonomía se refiere al grado en que un individuo puede planificar su trabajo y determinar los procedimientos para desarrollarlo, es decir, la influencia del trabajador sobre el método de trabajo, el ritmo, las secuencias de las operaciones y el control sobre los resultados.

La falta de control produce consecuencias psíquicas y somáticas negativas propias del estrés; ahora bien, el excesivo control y la responsabilidad que conlleva también pueden tener consecuencias negativas.

Estresores relativos a la organización:

  • Conflicto y ambigüedad del rol, jornada de trabajo, relaciones interpersonales, promoción y desarrollo de la carrera profesional

Una respuesta eficaz al estrés representa una adaptación exitosa. Pero el organismo no siempre responde perfectamente o de forma adecuada; cuando esto sucede, sobreviene un resultado físicamente negativo o un padecimiento de adaptación.

Este tipo de padecimiento puede afectar al corazón, los vasos sanguíneos y el riñón, e incluye ciertos tipos de artritis y afecciones de la piel.

El estrés puede afectar al funcionamiento del Sistema Nervioso y alterar el cerebro, lo que a su vez puede interactuar con problemas emocionales. La activación reiterada de la respuesta al estrés puede provocar efectos negativos, como:

Preocupación excesiva, incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, incapacidad para concentrarse, dificultad para mantener la atención, sentimientos de falta de control, sensación de desorientación, frecuentes olvidos, bloqueos mentales, hipersensibilidad a las críticas, mal humor, mayor susceptibilidad a sufrir accidentes, consumo de fármacos, alcohol, tabaco, étc.

El mantenimiento de estos efectos puede provocar el desarrollo de trastornos psicológicos asociados al estrés. Entre los más frecuentes están:

Trastornos del sueño, ansiedad, miedos y fobias, adicción a drogas y alcohol, depresión y otros trastornos afectivos, alteración de las conductas de alimentación.

Los efectos negativos del estrés no solo afectan al individuo, sino que también pueden tener un impacto negativo en la empresa. Esto puede incluir un deterioro en las relaciones interpersonales, así como en el rendimiento y la productividad, el estrés, por consiguiente, induce a una pérdida de producción.

¿Cómo reconocer los signos de existencia de estrés en las organizaciones?

Disminución de la producción (calidad, cantidad o ambas), falta de cooperación entre compañeros, aumento de peticiones de cambio de puesto de trabajo, necesidad de una mayor supervisión del personal, aumento de quejas en los clientes, empeoramiento de las relaciones humanas, falta de orden y limpieza, aumento del absentismo, aumento de incidentes y accidentes, aumento de quejas al servicio, aumento en el consumo de tabaco, alcohol y medicamentos.

El modo como se controla el estrés en las organizaciones empresariales ejerce una influencia directa sobre la calidad de las ideas y el rendimiento. Además, está estrechamente unido a la salud mental y física de los trabajadores que constituyen el recurso más valioso de la empresa.

El nivel de estrés de una empresa no es ni más ni menos que la suma total de los niveles de estrés de su personal. El entusiasmo, la alta productividad y creatividad, el escaso absentismo laboral y cambio de empleo son características de empresas dinámicas que funcionan con un alto grado de motivación proporcionando un estrés positivo.

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