{"id":17033,"date":"2018-08-30T09:25:57","date_gmt":"2018-08-30T07:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.isep.es\/?p=7605"},"modified":"2024-07-18T18:18:33","modified_gmt":"2024-07-18T18:18:33","slug":"la-comunicacion-no-verbal-en-terapia-evidencias-externas-del-estado-interno-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/psicologia-clinica-y-bienestar\/la-comunicacion-no-verbal-en-terapia-evidencias-externas-del-estado-interno-2\/","title":{"rendered":"La Comunicaci\u00f3n no Verbal en Terapia: Evidencias Externas del Estado Interno"},"content":{"rendered":"<p>Tal como dec\u00eda Paul Watzlawick en su famoso axioma <strong>nos es imposible no comunicar<\/strong>. Tanto lo que manifestamos como lo que no, trasmite algo de nosotros, incluso nuestro silencio comunica. Por ello en la esfera psicol\u00f3gica ya hace d\u00e9cadas que remarcamos la importancia que tiene todo lo relacionado con el lenguaje no verbal. <!--more-->Los autores var\u00edan el porcentaje de valoraci\u00f3n de este tipo de comunicaci\u00f3n, pero en todos los casos se le supone un porcentaje aplastante sobre el verbal, el cual es el que m\u00e1s tratamos de educar y desarrollar. Queramos o no enviamos se\u00f1ales emocionales en cada encuentro y esas se\u00f1ales afectan a aquellas personas con las que estamos, de hecho <strong>cuanto m\u00e1s h\u00e1biles somos socialmente mejor controlamos las se\u00f1ales que emitimos<\/strong> (Goleman 1995). No conviene, sin embargo, enga\u00f1arse con interpretaciones homog\u00e9neas y simplistas como las que hoy d\u00eda vuelven a proliferar en ciertos medios de comunicaci\u00f3n: no hay manual definitivo ni formula m\u00e1gica, los gestos han de ser analizados en su contexto situacional y cultural, e incluso la idiosincrasia del individuo y de los destinatarios har\u00e1 variar su posible significado e interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Dominio del lenguaje no verbal en psicolog\u00eda<\/h2>\n<p>No debemos tomar toda esta comunicaci\u00f3n como un reto molesto que superar o dominar, su existencia no es casual. La etolog\u00eda nos ha remarcado que la comunicaci\u00f3n no verbal posee una indudable ventaja evolutiva. El mismo Darwin hac\u00eda referencia a ella en su obra \u201cla expresi\u00f3n de las emociones en el hombre y los animales\u201d ya en el S.XIX, y es que estas manifestaciones <strong>permiten que los otros miembros de la especie tengan evidencias externas del estado interno del individuo<\/strong> y siguen presentes, de forma inevitable, debido al<strong> valor que tuvieron en su momento para la evoluci\u00f3n de la especie<\/strong> (Hinde 1972, Tinbergen 1952). Hoy gracias a la psicolog\u00eda social podemos identificar correspondencias de forma universal en al menos cinco gestos que expresan nuestras <strong>emociones<\/strong> <strong>b\u00e1sicas compartidas, a saber, miedo, tristeza, c\u00f3lera, alegr\u00eda y asco<\/strong> (Baron y Byrne 1998).<\/p>\n<p>Sin embargo, hoy en d\u00eda proliferan los cursos y talleres para saber expresarse correctamente. Asimismo son incontables las terapias individuales y de pareja en las que los profesionales escuchamos expresiones como \u201csiento que las personas no me entienden\u201d o \u201cnadie presta atenci\u00f3n a lo que digo y no se por qu\u00e9\u201d o bien \u201cno me siento comprendido\u201d. Pues bien, \u00bfqu\u00e9 es lo que ha ocurrido para que los seres humanos hayamos perdido nuestra maestr\u00eda con la que ven\u00edamos de f\u00e1brica, aquella que nos hizo ser capaces de manipular con gran \u00e9xito todo nuestro entorno pr\u00e1cticamente desde que \u00e9ramos reci\u00e9n nacidos? Es quiz\u00e1 un hecho consustancial a nuestra \u201csociedad de la informaci\u00f3n\u201d. Inevitablemente todos nos veremos inmersos en una <strong>lucha no deseada entre nuestra vertiente instintiva y nuestra faceta social y estrat\u00e9gica<\/strong>, y no resulta nada sencillo falsear esta comunicaci\u00f3n de forma consistente. Existen por ejemplo <strong>patrones no voluntarios en las emociones genuinas, tal como la famosa sonrisa de Duchenne: <\/strong>es la sonrisa espont\u00e1nea, que tiene que ver con el sistema l\u00edmbico que a grandes rasgos gestiona respuestas fisiol\u00f3gicas ante est\u00edmulos emocionales, contra la sonrisa que podemos emitir de forma forzada o la llamada \u201csonrisa social\u201d, la cual involucra a la corteza motora, resultando de la voluntad del individuo y no tanto de una genuina expresi\u00f3n de alegr\u00eda.<\/p>\n<h2>La comunicaci\u00f3n no verbal y la psicolog\u00eda<\/h2>\n<p>A nivel terap\u00e9utico, en consulta psicol\u00f3gica es importante tener en cuenta dos posibles dificultades. La primera de ellas, muy com\u00fan en terapeutas noveles, es el<strong> exceso de congruencia <\/strong>en la forma de sintonizar con un cliente, es decir, un cuidado extremo en\u00a0 la emisi\u00f3n de comunicaciones que busca acrecentar el rapport, un prop\u00f3sito legitimo, puesto que la actitud gestual puede trasmitir m\u00e1s informaci\u00f3n que la emitida por las palabras o el lenguaje verbal, incluidas las curvas entonativas (Pease 1987). Ahora bien, el intento suele resultar tan exagerado que <strong>destruye totalmente la naturalidad<\/strong>, con lo que el resultado se puede parecer m\u00e1s a la interpretaci\u00f3n de un mal actor o a uno de esos anuncios de venta televisiva que se emiten a horas intempestivas. La segunda dificultad suele afectar por el contrario a los terapeutas con m\u00e1s experiencia, y est\u00e1 en convertirse en un mero reflector de problemas (generalmente ante el exceso de carga laboral). Por eso en nuestro contexto es necesario aspirar constantemente a situarnos en una posici\u00f3n que no solo trasmita la identificaci\u00f3n, el reflejo de los pensamientos y las emociones de nuestros clientes, sino que, adem\u00e1s, <strong>nos corresponde incluir sugerencias no directivas o ejercicios para ayudar a las personas afectadas a identificar, desbloquear o afrontar un posible d\u00e9ficit. <\/strong>Estas actuaciones se ajustan a un nivel de empatia cinco (el m\u00e1ximo) en la escala creada para categorizar dicha habilidad (Corimer, William H. Sherilyn 1979). Todo ello sin dejar de incrementar el rapport mediante <strong>el tono de voz, el tempo, la inflexi\u00f3n y la postura, facilitando as\u00ed una s\u00f3lida alianza terap\u00e9utica<\/strong> y, por tanto, aumentando la probabilidad de que las sugerencias terap\u00e9uticas sean aceptadas e integradas.<\/p>\n<p>En cuanto al asesoramiento psicol\u00f3gico en este \u00e1mbito resulta en muchas ocasiones imprescindible, no solo en cuanto al mero entrenamiento (role playing de habilidades sociales) e identificaci\u00f3n de errores, sino en lo referente a los contenidos mentales que subyacen al desempe\u00f1o de una expresi\u00f3n no verbal que no alcanza los objetivos pretendidos, no acompa\u00f1ando ni enfatizando lo que se quiere trasmitir sino invalid\u00e1ndola. La intervenci\u00f3n resulta necesaria porque, al fin y al cabo, <strong>toda la comunicaci\u00f3n no verbal es producto de dos factores: aquello que se esta diciendo una persona a si misma y de qu\u00e9 manera percibe a los dem\u00e1s. <\/strong>De nada servir\u00e1, pues, el mejor cursillo, taller o preparar la mejor exposici\u00f3n si antes no se afronta este aspecto crucial.<\/p>\n<p>Finalizamos repitiendo las palabras que inician este art\u00edculo: en efecto no existe comunicaci\u00f3n no exitosa, sino resultados no deseados. As\u00ed que lo importante es ser capaces de transmitir lo que queremos y no producir inadvertidamente un resultado no deseado. He aqu\u00ed cinco aspectos b\u00e1sicos que facilitan el \u00e9xito:<\/p>\n<h2>Claves para una comunicaci\u00f3n no verbal exitosa<\/h2>\n<p>Hay que <strong>mirar a los ojos. <\/strong>No por obvio es menos pertinente. La falta de atenci\u00f3n por causa de los dispositivos m\u00f3viles y la forma de hablar de \u201cesfinge\u201d (de lado) resulta sorprendentemente com\u00fan. Asimismo, no hay que mantener la mirada fija mucho tiempo, hay que fluctuarla suavemente (evolutivamente nuestra mirada fija indica agresividad o bien enamoramiento).<\/p>\n<p>Las manos por lo general <strong>jam\u00e1s deben cerrarse con el gesto del pu\u00f1o<\/strong> y en cualquier exposici\u00f3n <strong>deben moverse entre el espacio que va desde la cintura y el pecho<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>No<\/strong> <strong>levantar barreras f\u00edsicas<\/strong>, al menos no exageradas, tales como colocarse las manos a la altura del cuello o la boca, sujetando un caf\u00e9 por ejemplo, o poner los brazos en jarras.<\/p>\n<p><strong>Atenci\u00f3n a los pies<\/strong>: suelen pasar desapercibidos pero suelen otorgar informaci\u00f3n extra sobre la atenci\u00f3n. La postura en \u201cV\u201d invertida dar\u00e1 impresi\u00f3n de pasividad y timidez, y <strong>colocar las piernas separadas junto con los brazos cruzados<\/strong> resulta en una \u201cpostura alfa\u201d que <strong>trata de imponer su mensaje de forma autoritaria y se cierra a sugerencias<\/strong>.<\/p>\n<p>Fundamental <strong>respetar la burbuja personal<\/strong>, la distancia social, intima, y publica, seg\u00fan el nivel de familiaridad que tengamos con la persona.<\/p>\n<p>El <a href=\"https:\/\/isep.com\/mx\/curso\/maestria-en-psicologia-clinica-y-de-la-salud\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00e1ster en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y de la Salud<\/a> de ISEP tiene en cuenta la <strong>comunicaci\u00f3n no verbal durante la entrevista cl\u00ednica<\/strong> y dentro de las competencias espec\u00edficas que adquirir\u00e1s al realizarlo est\u00e1 el desarrollo de las habilidades b\u00e1sicas del terapeuta: empat\u00eda, escucha activa, aceptaci\u00f3n positiva, etc.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal como dec\u00eda Paul Watzlawick en su famoso axioma nos es imposible no comunicar. 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