{"id":7322,"date":"2016-03-31T11:34:50","date_gmt":"2016-03-31T10:34:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.isep.es\/?p=7322"},"modified":"2024-07-18T18:18:27","modified_gmt":"2024-07-18T18:18:27","slug":"la-muerte-y-los-procesos-de-duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/psicologia-clinica-y-bienestar\/la-muerte-y-los-procesos-de-duelo\/","title":{"rendered":"La Muerte y los Procesos de Duelo"},"content":{"rendered":"<p>Los procesos de <strong>duelo<\/strong> ante una perdida es, psicol\u00f3gica y biol\u00f3gicamente hablando, una <strong>reacci\u00f3n completamente normal y esperable<\/strong>. Es posible observar periodos de duelo ante cualquier clase de p\u00e9rdida, de un objeto, de una relaci\u00f3n, un rol social o incluso ante el abandono de una sustancia adictiva que lleve arrastrando a la persona varios a\u00f1os como dejar de fumar. Estas reacciones y procesos se dan en mayor o menor escala mientras la persona se enfrente a cualquier clase de p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de un ser querido suele ser la mas com\u00fan en el campo <a href=\"https:\/\/isep.com\/mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">psicoterap\u00e9utico<\/a>. <strong>Las ra\u00edces de esta reacci\u00f3n y el proceso consecuente se pueden situar en el desarrollo de las relaciones de apego<\/strong>, muestra de ello es que el duelo no es exclusivo en la raza humana sino que tambi\u00e9n es observable entre animales (Lorenz 1963).<\/p>\n<p><!--more-->En primer lugar hay que se\u00f1alar un aspecto clave: los procesos de duelo ante la muerte de un ser querido <strong>no debe categorizarse como una enfermedad mental<\/strong> sino, m\u00e1s bien, como un proceso de recuperaci\u00f3n de un desequilibrio, un retorno a la homeostasis si se prefiere. La met\u00e1fora explicativa m\u00e1s aproximada a nivel biol\u00f3gico seria similar al proceso de curaci\u00f3n de una herida. Estaremos de acuerdo en que negar el dolor, ocultar su existencia a la ayuda profesional o manipularlo constantemente no permitir\u00e1 al cuerpo ejecutar correctamente su curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de los procesos de duelo un referente obligado es William Worden y su conocido modelo de cuatro fases. Aqu\u00ed Worden sostiene acertadamente que el primer paso, por obvio que resulte, esta en <strong>aceptar la realidad de la perdida<\/strong>, pudiendo asistir aqu\u00ed a una reorganizaci\u00f3n de los esquemas del sujeto. Esta es la fase donde los bloqueos pueden hacer su aparici\u00f3n ante el shock producido por la desaparici\u00f3n, especialmente si ha sido s\u00fabita o no ha habido tiempo suficiente de despedirse. Encontraremos bloqueando dos <strong>mecanismos de defensa<\/strong>, el de <strong>negaci\u00f3n,<\/strong> esto se manifiesta por ejemplo guardando todo exactamente igual que cuando la persona estaba viva mediante la intocabilidad de sus posesiones, como si fuera a volver en cualquier momento (Gorer 1965) o, en el extremo contrario, produciendo una <strong>minimizaci\u00f3n del impacto del suceso<\/strong> (si es que existi\u00f3 vinculo) mediante una indiferencia a todas luces excesiva, seria continuar como \u201csi no hubiese pasado nada\u201d. <strong>Ambas posiciones suelen ser indicativas de un duelo no elaborado<\/strong>. Aqu\u00ed se vuelven, por tanto, de especial importancia las acciones f\u00edsicas y los rituales (funeral, carta de despedida, etc.) que ayudan a <strong>aceptar paulatinamente la irreversibilidad de la perdida<\/strong>. Asimismo existen tareas que trabajamos en psicoterapia que pueden ayudar a completar esta fase cuando la persona no ha tenido tiempo o no se ha despedido correctamente<strong>, rituales de despedida tales como cartas al fallecido o reorganizaciones asociadas a objetos<\/strong>. La idea es ayudar al afectado a marcar un antes y un despu\u00e9s, a cambiar, modificar o ejecutar algo que impresione sobre su mente la irreversibilidad del hecho.<\/p>\n<p>En segundo lugar es preciso <strong>trabajar las emociones y el dolor. <\/strong>En muchas ocasiones la sociedad actual esconde o trata de minimizar todo lo relacionado con la muerte, al contrario de muchas sociedades m\u00e1s primitivas que resuelven de forma excelente y creativa estos procesos. Este hecho hace que a veces se tolere mal las manifestaciones de afecto negativo, que resultan absolutamente necesarias y en especial en estos casos: <strong>el dolor y la posibilidad de manifestarlo son necesarias<\/strong> (Pincus 1974). Refugiarse en idealizaciones, no ser capaz de una observaci\u00f3n suficientemente imparcial de los sentimientos propios hacia la persona fallecida o tratar recurrir a drogas para anestesiar los estados emocionales disf\u00f3ricos procedentes de los recuerdos acerca del finado, suele derivar en bloqueo y el hecho de <strong>evitar el duelo puede conducir, tarde o temprano, a un colapso o a la manifestaci\u00f3n de sintomatolog\u00eda depresiva<\/strong> (Bowlby 1980).<\/p>\n<p>Posteriormente se llega a una <strong>fase de adaptaci\u00f3n:<\/strong> la persona atiende a un medio en el que el fallecido esta ausente y ha de volver a afrontar situaciones, lugares o tareas que ejerc\u00eda con apoyo o deber\u00e1 suplir a la persona que ha fallecido. Aqu\u00ed debemos hacer especial hincapi\u00e9 en los modelos de familia patriarcales y en personas financieramente dependientes o con una autoestima basada en el cuidado de los dem\u00e1s. En estos casos, esta fase les resultara el paso m\u00e1s complejo, ya que por un lado hay que afrontar o suplir los recursos que prove\u00eda el fallecido y tratar, asimismo, de que el circulo social no se \u201cqueme\u201d debido a las manifestaciones de pesar. Resulta \u00a0<strong>de gran importancia mantener los contactos sociales y buscar su apoyo <\/strong>puesto que es aqu\u00ed donde pueden aportar m\u00e1s soluciones y dar m\u00e1s ayuda pr\u00e1ctica adem\u00e1s de apoyo emocional. En varias ocasiones se ha comprobado que las personas externas reaccionan mejor y prestan m\u00e1s apoyo a aquellos que encaran las perdidas o cat\u00e1strofes de forma pro-activa. E<strong>l aislamiento surgir\u00e1 como la principal amenaza de esta fase del proceso, capaz de bloquear a la persona. <\/strong>T\u00e9ngase en cuenta que estamos hablando tambi\u00e9n de la p\u00e9rdida de un rol, que generalmente se ha estado desarrollando con la persona fallecida durante a\u00f1os y en una relaci\u00f3n de complementariedad emocional, material o social no es extra\u00f1o que la autoestima pueda resultar afectada de forma directa (Zaiger 1985).<\/p>\n<p>Finalmente es de esperar que si se han elaborado las fases anteriores correctamente la persona sea capaz de <strong>recolocar emocionalmente al fallecido<\/strong>, esta es la fase de <em>continuar viviendo<\/em> tal como se\u00f1ala William Worden y puede prolongarse durante el resto de la vida de la persona; en el fondo es <strong>un punto y aparte a partir del cual el sujeto afectado puede reconstruir su vida y sus actividades<\/strong>, sin por ello dejar de recordar al ser querido. Esta es la serenidad que se busca al final de un proceso de duelo y no tiene un tiempo preciso de resoluci\u00f3n, a pesar de lo que la literatura m\u00e9dica, psiquiatrica y psicol\u00f3gica han tratado de proponer acotando los periodos.<\/p>\n<p>Cabe a\u00f1adir que probablemente nos encontraremos con una serie de reacciones en estas fases, <strong>sintomatolog\u00eda que es perfectamente normal observar en una persona elaborando el duelo,<\/strong> sin por ello categorizarla como patol\u00f3gica: los sentimientos de <strong>ansiedad, de tristeza, la impotencia, las pesadillas e incluso las alucinaciones <\/strong>con el ser querido no son patol\u00f3gicas. El conocido sentido de presencia es una reacci\u00f3n del cerebro adapt\u00e1ndose a una perdida, hecho que debemos respetar dentro de un plazo de tiempo razonable. Hay que se\u00f1alar tambi\u00e9n que no debe sorprender que las fases no sean lineales, as\u00ed que hay que contemplar la posibilidad de regresiones o reca\u00eddas en fases anteriores, sin que esto implique que el trabajo se est\u00e1 haciendo err\u00f3neamente. Al contrario, puede dotar de conocimiento al paciente sobre si mismo y darse cuenta de donde le lleva cada l\u00ednea de actuaci\u00f3n, cada cadena de pensamientos, y ayudarle a vislumbrar donde puede necesitar m\u00e1s ayuda o nuevos recursos.<\/p>\n<p>Ante estos procesos tan complejos, que se extienden, retraen, que parecen mejorar para luego volver atr\u00e1s\u2026 \u00bfen que nos podemos basar para saber cuando las cosas no est\u00e1n marchando correctamente? Para saber cuando nos enfrentamos a un duelo mal elaborado, ya que resultar\u00eda burdo hacerlo con un limite temporal r\u00edgido (excepto en casos abiertamente muy extensos), podemos tomar una pauta simple: seg\u00fan mi experiencia es especialmente importante la <strong>existencia o sensaci\u00f3n de bloqueo por parte del sujeto<\/strong>, esta es una de las mejores formas de detectarlo. Si la persona tras un tiempo no ha sido capaz de aceptar la perdida, continua actuando y hablando de la persona fallecida en presente, evita el tema con ansiedad extrema, se ha aislado del entorno o bien se ha visto muy limitada en sus capacidades\u2026 puedes hacerle la famosa pregunta que Francine Shapiro le hac\u00eda a sus paciente bloqueados con TEP: <em>\u00bfqu\u00e9 hac\u00edas antes que ahora no puedes?<\/em> Su respuesta nos puede dar grandes indicios de d\u00f3nde se ha quedado estancado el proceso normal de duelo.<\/p>\n<p>Respecto al uso de psicof\u00e1rmacos hay que se\u00f1alar que <strong>resultar\u00eda un enfoque muy incorrecto administrar medicaci\u00f3n antidepresiva por norma. <\/strong>Lo m\u00e1s recomendable puede llegar a ser alguna <strong>medicaci\u00f3n pautada y temporal<\/strong> dedicada a paliar la sintomatolog\u00eda ansiosa o problemas directos como el insomnio (Hacket 1974). El duelo no es necesariamente productor de una depresi\u00f3n y esta no podr\u00e1 ser tratada de forma correcta mediante psicofarmacolog\u00eda hasta que este est\u00e9 debidamente procesado y elaborado.<\/p>\n<p>Los <strong>profesionales implicados<\/strong> en estos procesos pueden ser desde profesionales <strong>sanitarios<\/strong> (m\u00e9dicos, enfermeros, trabajadores sociales, psic\u00f3logos\u2026) hasta grupos <strong>de apoyo informales en los que los afectados se sientan c\u00f3modos o identificados y puedan compartir experiencias comunes, a ser posible con un miembro profesional para guiar y redirigir<\/strong>. Resulta m\u00e1s conveniente evitar decididamente cualquier grupo con posible deriva sectaria (grupos espiritistas o m\u00edstico-m\u00e1gicos) que aprovechen el estado de inestabilidad emocional de los afectados para fines econ\u00f3micos, no solo por la perdida de dinero, sino tambi\u00e9n por las consecuencias para el estado mental del individuo, ya que estos grupos suelen estar fundamentados en creencias irracionales que m\u00e1s que ayudar bloquean el correcto proceso de duelo. Hoy <strong>est\u00e1 comprobado que la actuaci\u00f3n conjunta de profesionales y grupos de autoayuda correlaciona, adem\u00e1s, con menor probabilidad de trastornos mentales y psicosom\u00e1ticos en el futuro<\/strong> (Parkes 1980).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, remarcar que no debemos perder de vista el potencial nivel de frustraci\u00f3n que en muchas ocasiones percibir\u00e1n tanto los profesionales como los voluntarios, <strong>pudiendo dedicar muchas sesiones al acompa\u00f1amiento o a la escucha activa<\/strong>. Es muy importante <strong>respetar los tiempos<\/strong>, ya que las circunstancias de cada persona, y en especial las del fallecimiento, pueden producir manifestaciones tan variadas que podemos toparnos con la culpa o la rumiaci\u00f3n (se piensa una y otra vez c\u00f3mo pudo haber evitado la muerte), con sentimientos de fuerte injusticia (como la muerte de un hijo peque\u00f1o) que pueden llevar a un replanteamiento de valores y creencias espirituales, aspecto que es prioritario respetar independientemente de la confesi\u00f3n religiosa del terapeuta o de la instituci\u00f3n que provee la ayuda. Tambi\u00e9n podr\u00edamos observar un desarrollo muy distinto en casos donde persiste la incertidumbre del deceso (en las declaraciones de fallecimiento por desaparici\u00f3n) todo ello resulta en un <strong>abordaje distinto, idiosincr\u00e1sico y muy individualizado<\/strong>, que aun <strong>pasando por las fases que hemos comentado debe centrarse en conseguir paulatinamente la reincorporaci\u00f3n en los niveles mental, social y laboral, junto con un trabajo psicol\u00f3gico y de acompa\u00f1amiento supervisado por profesionales cuando sea necesario o evidente el bloqueo<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los procesos de duelo ante una perdida es, psicol\u00f3gica y biol\u00f3gicamente hablando, una reacci\u00f3n completamente normal y esperable. Es posible&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":748,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[3762],"tags":[],"class_list":["post-7322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-psicologia-clinica-y-bienestar"],"modified_by":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/748"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/universidadisep.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}