El 13 de marzo se cerraron las escuelas. Desde entonces, se está haciendo un esfuerzo titánico para seguir con el curso.
Los estudiantes y su rendimiento durante la crisis del Coronavirus
En estos casi tres meses con clases en línea, las familias y los estudiantes han vivido distintas situaciones. Desde el estrés inicial, donde todo era nuevo y era más fácil seguir el ritmo de la escuela, realizando las tareas a tiempo, conectando con las llamadas en línea, a una situación más relajada donde cada vez cuesta más seguir el ritmo de la escuela.
La escuela cumple un papel importante en nuestra sociedad. En el colegio, los estudiantes aprenden conceptos nuevos relacionados con los contenidos académicos, pero también aprenden a socializarse. Así, van construyendo su identidad propia y la identidad del grupo, las responsabilidades tanto con los amigos como con las tareas escolares; en resumen, es el primer eslabón para el mundo adulto y laboral.
El Coronavirus y la socialización en la escuela
Debido al Coronavirus, los estudiantes se han visto privados de uno de los motivos más importantes que cumple la escuela: la socialización. Se les ha privado de estar con sus compañeros de clase, con aquel o aquellos profesores que les ayudan en su día a día y sin apoyo emocional. De la misma manera, se han quedado sin conexión directa con la asignatura, no tienen la explicación presencial del profesor y esto hace que la tarea sea más difícil de entender y, por lo tanto, los desmotive. Al mismo tiempo, se les pide a los profesores, familias y estudiantes que no paren con la actividad lectiva aunque sea de manera en línea.
Motivos de bajo rendimiento escolar durante el confinamiento
No obstante, cada vez cuesta más seguir el ritmo de la escuela. ¿Por qué?
- Desconexión: Los estudiantes no van al colegio y tienen la sensación de que están de vacaciones.
- El buen tiempo: Los días son más largos y apetece mucho salir con los amigos dejando de lado las tareas escolares.
- Falta de un objetivo: Aunque la mayoría de los estudiantes son responsables y trabajan bien, también hay estudiantes que por diferentes motivos (dificultades de aprendizaje, falta de conexión a internet, no saber realizar las tareas, falta de organización…) facilita que desconecten de los deberes.
- Falta la escuela presencial: Como comentábamos anteriormente, el hecho de no asistir a clase, la enseñanza directa por parte del profesor y compañeros de clase, hacen aumentar la desconexión y la falta de motivación por parte del estudiantado.
De lo que no cabe duda es de la importancia que tiene la enseñanza presencial y del contacto directo entre el profesor y los estudiantes para el aprendizaje. Al fin y al cabo, las personas necesitamos interactuar para aprender; somos seres sociales. El gran reto es cómo vamos a afrontar el próximo ciclo escolar, cómo enseñar combinando la enseñanza presencial y en línea, y sobre todo, cómo conseguir estudiantes conectados, nunca mejor dicho.