El sector de la salud se caracteriza por su gran complejidad, común en cualquier organización pero mayor y más complicada al tratar uno de los temas que más preocupan a las personas: su salud. A los aspectos técnicos, típicos de las grandes organizaciones, se le añade la subjetividad de las personas con problemas de salud y sus familiares preocupados.
Los profesionales de la salud se ven sometidos a mucha presión dada la delicadeza e importancia de su actividad. La falta de motivación y el desconocimiento del mundo emocional de los pacientes, sumados al alto impacto que tiene el estrés o el síndrome de Burnout en su trabajo, afectan la capacidad de médicos, enfermeros y auxiliares.
En la actualidad existe la necesidad de reflexionar sobre la capacidad de mejora del sector de la salud, más allá de incorporar mejores recursos e instalaciones. Probablemente una de las deficiencias más destacables de este sector es el poco interés que manifiestan las instituciones, tanto públicas como privadas, por la formación humana de los profesionales. La aplicación del coaching al ámbito de la salud supone la oportunidad de intervenir sobre el potencial de desarrollo de las personas que lo conforman, tanto a nivel organizativo como personal. No solo permite potenciar la capacidad de liderazgo de los profesionales asistenciales que pasan a ejercer funciones directivas en una organización de salud, sino que también mejora la propia salud de cualquier trabajador y el trato con el usuario.
ISEP es consciente de esta necesidad de cambio de modelo asistencial, en el que las relaciones interpersonales entre profesionales cobran especial relevancia y en el que la gestión personal y profesional es esencial. En este contexto, ISEP concibe el coaching en salud como la figura primordial en la consecución de estos nuevos retos. El Máster en Coaching en Salud de ISEP apuesta por potenciar la capacidad de desarrollo que la persona y la organización (hospital, clínica, centro de salud) tienen en la actualidad, así como el desarrollo de las habilidades transversales de los profesionales de la salud para que puedan entender mejor a sus compañeros y a los pacientes y actuar en consecuencia. Incorporar valores como la motivación, la autoestima, ganar confianza y facilitar herramientas que mejoren los procesos de cambio de comportamiento y hábitos en el ámbito de la salud son necesarios para construir una relación saludable médico-paciente-familiares-colegas.