Actualmente, vivimos en una sociedad globalizada en la cual la internacionalización está tomando cada vez más relevancia como factor determinante al momento de desarrollarse no solo personal sino también profesionalmente.
Especialízate cursando una maestría en ISEP
Precisamente por ello, Guillermo García Castillo, después de graduarse en psicología, decidió proseguir sus estudios en ISEP, gracias al carácter internacional que esta institución le proporcionaba. Por un lado, el estudiar la Maestría en Psicología Clínica y de la Salud en ISEP, le brindaba la posibilidad de obtener un título con validez en algunos países de Latinoamérica. Por otro lado, Guillermo nos cuenta que el hecho de poder compartir aula con psicólogos de nacionalidades distintas e intercambiar así las experiencias profesionales que cada uno de ellos habían tenido en sus respectivos países, hizo que “la experiencia fuera increíble”.
De igual forma, la elección de Guillermo al momento de elegir la Maestría en Psicología Clínica y de la Salud de ISEP, también vino influenciada no solo por las opiniones y recomendaciones que le hicieron sobre ISEP antiguos compañeros suyos de la carrera de psicología, sino por su deseo al momento de escoger una formación que le permitiera adquirir conocimientos y habilidades más detalladas y orientadas a la intervención con pacientes, alejándose así de toda la teoría que había recibido previamente en la universidad.
Este enfoque práctico fue posible ya que, tal y como indica Guillermo, “todos mis profesores practicaban la psicología en sus respectivas áreas mientras impartían clases en la maestría. No se trataba de profesores anclados en sus propios tratados relacionados con su tesis, que años después de realizarla no habían vuelto a tocar”, de manera que no se centraban en hacer memorizar, sino que su intención era enseñarles y aportarles conocimientos útiles para su día a día en consulta.
Prácticas profesionales de Psicología
Asimismo, Guillermo apunta que las prácticas que realizó en ISEP influyeron enormemente en su desarrollo personal, profesional e incluso emocional. Primeramente, estuvo en la clínica del Dr. José Antonio Molina del Peral, quien según Guillermo, le hizo cambiar sus inquietudes, empezándose a interesar en las adicciones. En estas prácticas, Guillermo pudo ver cómo era un proceso terapéutico en vivo y en directo, siendo una prueba fehaciente de que se dedicaba a lo que quería.
Después de estas prácticas, Guillermo realizó otras prácticas en el centro de rehabilitación neurocognitiva Cognitiva Unidad de memoria, el cual le permitió no solo dar su primer paso hacia un mundo totalmente nuevo para él, la estimulación cognitiva y las neurociencias; sino conseguir su primer empleo como psicólogo. Con ello, Guillermo empezó a adquirir conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro, habilidades cognitivas, neurociencias, interacción con población de adultos mayores… y se percató que cada vez le gustaba más este ámbito.
Tanto fue así que, dejó de lado los progresos y proyectos que tenía en el mundo de las adicciones, para centrarse en las neurociencias y especializarse así en terapias de grupo y estimulación cognitiva e interacción con población afectada por enfermedades neurodegenerativas.
De estudiar en ISEP a trabajar en Australia
Gracias a eso, Guillermo tuvo la oportunidad de desplazarse hasta Australia para ponerse al frente de un proyecto de estimulación cognitiva en población de adultos mayores afectada y no afectada por enfermedades neurodegenerativas. Actualmente, Guillermo, además de realizar este tipo de terapias, se encarga de la coordinación del proyecto y del equipo, a la vez que también imparte formaciones a personas que están al cuidado de adultos mayores.
De este modo, Guillermo ha logrado trabajar en algo que le apasiona y con lo que disfruta. Él mismo admite que lo que más le gusta es “la interacción con los pacientes junto a la coordinación del proyecto y de otros profesionales”.