El Mindfulness es igual de efectivo que la terapia cognitivo conductual para tratar la depresión y la ansiedad. Estudios recientes, como el elaborado por la Universidad de Lund en Suecia en 2014 ‘Mindfulness group therapy in primary care patients with depression, anxiety and stress and adjustment disorders: randomised controlled trial’, encontraron una reducción en la sintomatología de la depresión y la ansiedad después de recibir un tratamiento grupal de Mindfulness.
¿Puede el Mindfulness reducir la ansiedad y la depresión?
Los datos del estudio anteriormente citado demuestran cómo el Mindfulness debe ser considerado como una alternativa a la psicoterapia tradicional y puede facilitar la atención a estos pacientes en centros de atención primaria que no cuentan con recursos suficientes para ofrecer intervenciones terapéuticas individualizadas.
El mundo de la psicoterapia está en plena revolución; las terapias denominadas de tercera generación están demostrando una gran efectividad y el concepto de bienestar emocional gana terreno en todos los ámbitos de la vida. ISEP, consciente de este cambio, ha puesto en marcha el Máster en Psicoterapia del Bienestar Emocional para formar a psicólogos en Inteligencia Intrapersonal, Mindfulness, Terapia de Aceptación y Compromiso, Arteterapia, Terapia Transpersonal, etc. La especialización en psicoterapias integrativas empieza a ser un requisito indispensable para la profesión.
Conceptos como integración mente-cuerpo, atención plena, espiritualidad, estado de flow, liberación emocional… antes tan alejados de las consultas del psicólogo, ahora son una puerta hacia el bienestar. La psicóloga y psicoterapeuta Julieta París, coordinadora del máster, señala: “tenemos la necesidad de actualizar el trabajo que hacemos en consulta y convertirnos en facilitadores del bienestar emocional”.
Beneficios del Mindfulness contra la ansiedad o depresión
El entrenamiento en Mindfulness en pacientes con trastornos de ansiedad o depresión plantea múltiples beneficios, ya que ofrece la posibilidad de:
– Atender con profundidad a los estímulos.
– El ejercicio de refocalización atencional.
– La inmersión profunda en el presente y en el momento instante a instante.
– La tendencia a experimentar el pensamiento solo como un evento mental y no como la realidad misma.
– El desarrollo de autoconciencia.
– Promover estados de relajación.
– Optimización de los recursos de afrontamiento ante estresores.
Además, la formación de profesionales de la salud en mindfulness, atención plena o cualquier otra terapia contextual ha logrado mejorar las habilidades del terapeuta, aumentando la empatía y la capacidad de toma de perspectiva, ha mejorado las habilidades interpersonales de funcionamiento y gestión del estrés, y ha aumentado la autocompasión, así como la reducción de estrés laboral, entre otros beneficios.
Así, la psicoterapia del bienestar emocional no solo logra mejoras significativas en el paciente, sino que dota de nuevas herramientas al mismo terapeuta para ofrecer una intervención psicoterapéutica más efectiva.