Universidade ISEP

El “No-Diagnóstico” en Consulta

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Como psicólogos buscamos siempre el bienestar de nuestros pacientes. Para ello hacemos psicoterapia y diseñamos un tratamiento acorde con sus necesidades y con los objetivos que nos hemos planteado. Se hacen test y entrevistas de evaluación y en general buscamos sacar un diagnóstico para empezar a trabajar. Pero muchas veces en la práctica clínica nos encontramos con que los diagnósticos no aplican, bien sea porque no hay uno definido o porque los criterios no se cumplen en su totalidad.

Cuando trabajamos con criterios diagnósticos, no podemos dejar de lado manuales como el DSM (en su versión actualizada), ya que se trata de una herramienta fundamental para la clasificación de los trastornos mentales y para la comunicación entre profesionales, pero en la práctica puede presentar algunos inconvenientes.

as conductas son presentadas como síntomas de alguna enfermedad, lo que deriva en explicaciones circulares do comportamiento: hay presencia de trastorno pues hay determinadas conductas y esas conductas existen pues hay un determinado trastorno.

Asimismo, deja de lado as relaciones funcionales da conducta y esto no permite que podamos hacer una modificación en los patrones, ya que no se conocen as contingencias (el contexto, de vital importancia para el paciente, no está siendo tenido en cuenta).

En muchas ocasiones también se pueden ver refuerzos sociales cuando se asocia a un síntoma, y se refuerza la idea de enfermedad. Esto puede incluso ser contraproducente en terapia.

Recuerdo el caso de un paciente que vino por su excesiva preocupación por la salud y por contraer alguna enfermedad: ponerle un diagnóstico sería reforzar su idea de que si estaba enfermo y debía ser tratado.

Con esto no se quiere decir que los manuales no sean útiles, si lo son y son importantes, pero de cara a la terapia se puede trabajar desde un enfoque integrador (con todas as áreas y el contexto do paciente) y sin necesidad de estar eliminando síntomas, cómo se puede trabajar en la Terapia de Aceptación y Compromiso, cuya idea de salud mental recae no concepto de flexibilidad psicológica. Trabajar sin diagnósticos cerrados permite tener flexibilidad en la terapia y un acercamiento más profundo a la realidad do paciente y a tener en cuenta que muchas problemáticas no suponen superar una serie de síntomas, sino por el contrario aprender a vivir con aquello que nos genera malestar sin que ese malestar interfiera con nuestra capacidad de disfrutar da vida.

Si trabajamos sin este tipo de diagnósticos, tendremos que tener especial cuidado com o análisis funcional, ya que es este el que nos dará la base para entender el grado de interferencia do malestar en la vida da persona y la función que están cumpliendo sus conductas en la consecución de sus objetivos, permite ver cómo integra el sufrimiento en su vida. Es esto lo que nos permitirá intervenir y modificar aquello que no le está permitiendo vivir da manera que desea.

Trabajar de esta manera depende as necesidades de cada terapeuta y de cómo desee llevar a cabo su terapia, pero siempre en pro do bienestar emocional de nuestros pacientes. Para saber más sobre diferentes aproximaciones terapéuticas, ISEP te ofrece el Mestrado en Terapias de Tercera Generación y Aplicación de as s Tecnologías y el Mestrado en Psicoterapia do Bienestar Emocional.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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