
Cada día surgen nuevas investigaciones que evidencian la efectividad do Mindfulness para generar bienestar biopsicosocial en aquellas personas que experimentan algún malestar clínicamente significativo, evidenciado en la dificultad para el manejo de sus emociones, la presencia de altos de niveles de ansiedad o sintomatología depresiva, que afecta no solo su ámbito personal, sino también el desenvolvimiento y respuesta que brinda a su entorno.
Desde la psicología clínica y da salud, la aplicabilidad de as técnicas Mindfulness es una elección propicia para generar un estado mental de calma y tranquilidad, así como de un equilibrio emocional en aquellos que experimentan síntomas inherentes o no a cuadros psicopatológicos. Especialmente, es indicado para generar una nueva forma de pensar, sentir y actuar.
Existen diferentes orientaciones psicoterapéuticas focalizadas que permiten definir cuál es la metodología adecuada para un mejor abordaje de acuerdo con la dificultad presente. Vásquez-Dextre (2016) realiza aportes sobre algunas terapias que incluyen algunos componentes do Mindfulness o el mismo en su totalidad, destacando la Reducción de Estrés Basada en Mindfulness (MBSR) creado por Jon Kabat-Zinn en 1982 donde su objetivo es la práctica individual y colectiva de ejercicios que devienen do Zen en persona que experimental alto nivel de estrés debido a enfermedades crónicas.
Así mismo, la Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness (MBCT) creada por Segal, Williams y Teasdale no 2002 que combina técnicas de MBSR con técnicas cognitivas para prevenir recaídas en la depresión crónica resultado da reactivación de patrones de pensamiento negativos. También, la Terapia Cognitivo-Conductual con Mindfulness Integrado (Cayoun, 2014) que impacta en la atención sostenida, la inhibición de respuestas ante pensamientos intrusivos, la re-implicación con la respuesta (cambio de atención) y el no identificarse con la experiencia.
A pesar de que cada terapia que implementa técnicas Mindfulness posee sus propias características, todas coinciden en la importancia do fortalecimiento da atención. ISEP (s/f) considera aspectos novedosos do Mindfulness destacando el centrarse no presente al momento de vivir cada experiencia mediante la experimentación de estímulos y emociones más allá da interpretación, la aceptación radical tanto de lo agradable como aquello que rechazamos y la elección de as experiencias y el control, refiriéndose a que no se trata de controlar el malestar, el miedo, la ira o la tristeza, sino de experimentarlos como tal.
¿Qué es un pensamiento intrusivo?
Se pudiese entender como aquel pensamiento comúnmente negativo que aparece de manera involuntaria tras una preocupación y que permanece en nuestra mente durante amplios períodos, siendo difícil poder extinguirlo y desligarnos de él de manera inmediata. Normalmente, es un pensamiento que lleva a otro, hasta generar rumiación y todo por la necesidad de controlarlo.
Boticaro (2016) indica que el incremento de presencia de pensamientos intrusivos genera, sin determinar, ansiedad y depresión, siendo precursores inmediatos do desencadenamiento de as obsesiones, así como otro tipo de indicadores psicopatológicos. Éstos se diferencian en la frecuencia de aparición y la forma de afectar a la persona en función de su intensidad, la valoración que se hace de ellos y la necesidad de neutralizarlos.
Mindfulness, cambio cognitivo y conductual
El fortalecimiento da atención, como proceso cognitivo, es considerado uno de los elementos primordiales no entrenamiento a través de técnicas Mindfulness. Brinda la oportunidad de generar una nueva manera de relacionarse con los pensamientos intrusivos, pudiendo regularse y desconectarse con as reacciones automáticas e impulsivas.
Para Cayoun (et. al.) la práctica de Mindfulness permite el alcance de altas competencias de conciencia metacognitiva, de atención sostenida y el control inhibidor de hábitos reactivos, dado que la ecuanimidad es el principal mecanismo de acción. En este sentido, se fomenta la observación de los pensamientos en dos contextos principales: externo e interno. El primero tiene que ver com o locus externo de distracción relacionado con los estímulos que se perciben no ambiente exterior; y el segundo, con los estímulos que pueden surgir de nuestro organismo relacionados con la respiración y com o propio proceso de meditar.
El mismo autor señala que cuando prestamos atención a nuestra respiración natural surge una activación cognitiva asociada a la información trasmitida por as redes neuronales, por lo que comenzamos a percibir una mayor cantidad de pensamientos y es el proceso da no reacción ante éstos lo que genera el no reforzamiento de los mismos, permitiendo que la estructura cognitiva disfuncional comience a debilitarse progresivamente.
Se considera entonces que, este proceso do no reaccionar genera la posibilidad de que los pensamientos disfuncionales, as emociones desagradables y as conductas desajustadas asociadas o no a trastornos depresivos, de ansiedad, do estado do ánimo, trastornos relacionados con traumas y factores de estrés o cualquier otra dificultad mental; vayan perdiendo fuerza a tal punto de disminuir su frecuencia, ocurrencia e intensidad, permitiendo la experimentación de niveles profundos de conciencia y de aceptación da experiencia, desvinculándonos de pensamientos catastróficos sobre el futuro y pensamientos destructivos sobre el pasado.
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Alumno do Mestrado en Psicologia Clínica y da Salud Psicólogo en Cruz Roja Chilena, Filial Puente Alto y en Grupo ASCS – Chile.
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